Según pasa el tiempo te voy olvidando. Tu ausencia convierte la imagen que poseo de ti en mi cabeza en un borrón, en un fantasma difuminado. Conforme pasan los minutos, las líneas de tu rostro se van difuminando, las formas se fusionan con otras formas. Y, si pasa el tiempo suficiente, de tu cara no quedará más que una mancha deforme en un cuerpo también deforme. Tu imagen depende de ti y no podrá subsistir sin tu presencia. Su vida es breve, y si pasamos demasiado tiempo separados, te habré olvidado. Ya apenas te recuerdo y tan sólo hace unos pocos segundos que has salido de mi cama, has traspasado el umbral de mi puerta, te has ido. Deberías estar siempre cerca de mí. No porque te necesite, sino porque no quiero olvidarte. La próxima vez que te vea no te reconoceré... tal vez...
ATENCIÓN
ATENCIÓN: la percepción requiere participación
Mostrando entradas con la etiqueta enfermedad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta enfermedad. Mostrar todas las entradas
martes, 19 de octubre de 2010
domingo, 17 de octubre de 2010
DOLOROSA ENFERMEDAD TERMINAL
El perro observa a su amo. Éste tiene el rostro triste, muy triste. El animal se acerca a él con el objetivo de animarlo. Mueve el rabo, inocente, tratando de sacar en su dueño una pequeña sonrisa. El hombre observa a su perro. Cierra los ojos. Suspira. Se agacha. Le acaricia. Sin sonreír. Posa una mano en la cabeza, otra sobre el lomo y, resignado, con un movimiento brusco, le retuerce el cuello.
martes, 5 de octubre de 2010
DEGENERATIVO
Y dio otro bocado. Pequeño esta vez. Y él olvidó el nombre de su nieto. Y dio otro bocado más. Esta vez un poco mayor. Él olvidó como hablar, como reír, como comer, incluso como mirar. Mi abuelo poco a poco se consume. Su cerebro es devorado bocado a bocado por un ser abominable, una enfermedad, que ha hecho de él su plato favorito.
domingo, 5 de septiembre de 2010
BENDITA DISLEXIA
Las letras bailan delante de mis ojos una danza infernal. A veces soy incapaz de descifrar su mensaje. Pero otras descubro en sus coreografías un cuento que sólo yo puedo leer. Y lo escribo, lo traduzco, para todos aquellos que no poseen este déficit cognitivo que me afecta. Y al releer lo escrito el juego comienza una vez más. Las letras danzan de nuevo y yo me divierto tratando de descifrar ese otro mensaje, ese otro cuento. Hoy me siento creativo.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)