ATENCIÓN

ATENCIÓN: la percepción requiere participación
Mostrando entradas con la etiqueta juego. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta juego. Mostrar todas las entradas

sábado, 16 de julio de 2011

JUEGOS MACABROS

Miro fijamente sus ojos. Hago un esfuerzo grande. Mis párpados tiemblan y entonces parpadeo. He perdido. Cambiamos de juego. Mantengo mi cara completamente inmóvil. Pero una especie de espasmo en mi mejilla me hace perder de nuevo. Un último juego. El de a ver quien se ríe más tarde es mi especialidad. Comienza la partida. Pero al rato suelto una enorme carcajada. Me rindo. Lo cierto es que jugar con mi contrincante es todo un reto que llama a la superación. Pero está muerto, y así no hay manera. Siempre con ese rictus imperturbable que ni parpadea, ni se mueve, ni sonríe. Guardo el cadáver en la bolsa negra y la meto en el frigorífico. Sólo faltaba que a parte de perder siempre me infectara la casa de ese pútrido olor.

domingo, 12 de septiembre de 2010

EJERCICIOS DE IMAGINACIÓN

Tengo unas zapatillas geniales. Son rojas, grises, negras, raras y divertidas. Alguien dijo que son un poco “clown”, pero que daban miedo porque recordaban vagamente al payaso de “It” (su boca roja, y las cicatrices en la cara, aunque no recuerdo que ese payaso tuviera en su rostro ninguna marca... quizás bajo su maquillaje). ¿Puedes imaginarlas? Si, como a alguien que conozco, estas palabras disparan tu imaginación y curiosidad, te invito que aproveches esa inyección de creatividad y que busques un hueco, en tu tiempo y en un trozo de papel, para tratar de dibujarlas y que, aprovechando la conexión y telepatía que ambos tenemos, yo escribiendo y tú leyendo, me hagas llegar tus bocetos.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

MAQUIAVELO

Mi plan funciona... Sonrío.

He creado un blog. Lo he llenado de cuentos, de historias, de relatos. Son ficciones, fantasías más o menos cercanas a una realidad deformada. Todas ellas excepto una. Oculto entre mis cuentos un gran pecado. Lo peor que alguien puede hacer se esconde entre el resto de argumentos. Algo que hice y que me carcome por dentro. Algo que trato de sacar sin que me perjudique. Mi plan funciona, todas las historias no son más que un estratagema para ocultar una única historia. Lo mejor de todo es que aunque mi víctima llegará a leer o alguien descubriera mi delito, una máscara de unos y ceros oculta mi identidad. Es el anonimato de la red. Mi falta está aquí, y el juego comienza. Mi plan funciona, y como funciona sonrío.